Buenas,
A lo largo del día de hoy he tenido varias revelaciones, unas satisfactorias, otras decepcionantes, otras neutras y otras totalmente dolorosas. Todo empezó esta mañana al despertarme tempranito (eso para mí viene a ser cuando el reloj marca una hora de menos de dos cifras)... tuve que auto-controlarme para no apagar el despertador y seguir durmiendo, así que me preparé y salí a comprar unas cosillas de última hora.
La primera revelación es que necesito unas gafas de sol exclusivas para esos días especiales en los que los rayos solares luchan encarnizadamente con mi retina. Parece una tontería, pero cada vez que me pasa estoy en plan “ARRRGF, OUUUGRHFFFF, GROOONFFFF” y demás. Lo cierto es que no me gusta llevarlas, es una sensación bastante rara, simplemente me vinieron de vicio cuando estuve en Andorra haciendo Snowboard con el colegio.
La segunda revelación viene a ser más de lo mismo: debido a que no suelo salir de la cueva hasta que empiezan a aparecer las primeras estrellas en el cielo, no me había percatado de que ahora la moda en cuanto a lentes tintadas se refiere había cambiado. Ya no se llevan aquellas gafas en plan “cuanto más pequeñas, mejor”, ahora si te cubren la cara por completo dejándote irreconocible eres más *chick* y mojarás el churro seguro. A más gomina en el pelo, más grandes deben de ser tus gafas.
La tercera revelación… haga lo que haga, hay unas fuerzas superiores que controlan el universo que me obligan a patearme la ciudad en busca de ese detallito perfecto para el/la amig@ invisible que te permita cerrar los ojos con tranquilidad la noche de cada 5 de Enero. Por fortuna o por desgracia, le pasa lo mismo a miles de personas… lo peor es que todos acabamos en el mismo sitio infernal: La Calle Castillo.
Viene a ser un lugar en el que a cada paso que das, alguien te la quiere clavar para sacarte todas las perras que tengas. A parte de las tiendas, te encuentras cada tres pasos un puesto de globos, gente entregándote panfletitos de esa tienda tan buena que está a tomar por culo del lugar, músicos andantes, mimos, ... lo peor es cuando te asalta alguien a la una del mediodía, con el estómago gritando y te suelta con una sonrisa de oreja a oreja:
- ¿Vas a comer aquí?... es que curiosamente hay un restaurante por aquí cerca que… toma el papel, está por aquí y allá, pim pam, no tiene pérdida.
Es frustrante, con la gota de sudor espontánea del momento le respondes con toda la poca simpatía que te queda (entre corchetes lo que no le llegas a decir, pero lo piensas):
- No gracias [cerdo], es la segunda vez vengo a comprar en el día, todavía no he encontrado lo que busco y [me vienes tú a tocar las narices con tu restaurante]... vaya, que como en casa, gracias [cerdo, cerdo, cerdo].
De hecho, hoy he salido de casi todas las tiendas gritando mentalmente un flamante “¡cerdo!”. Resulta que a cada día que va pasando suben los precios una media de… ¿15 euros? y lo peor es que te toman por loco (y eso que hace tiempo que no salgo con mi gorro de “Pirado IV”...), tomas aire, vuelves a la calle aguantándote un “¡joputa!, ¡cerdo!” y sigues pateando y pateando.
La cuarta revelación es que no te puedes tomar el lujo de contemplar a las chikillas que van pasando a tu alrededor (o atropellándote, si las circunstancias del tráfico peatonal lo aconsejan), total, tú vas pensando en que sigues sin tener tu regalo, igual que el resto de la gente que pasa por allí. Luego cuando lo consigues y te diriges rumbo a casa con la misión cumplida, te dan ganas de pillar a cualquiera y decirle…
- ¡Hostia!, ¡has visto a esa!.
Lo peor es que fijo que ni te escucharía y, metido en sus pensamientos, te empujaría murmurando:
- Tengo que conseguir el muñeco del niño, tengo que conseguirlo, tengo que conseguirlo…
La última revelación viene a ser que, hagas lo que hagas, lo mejor es llevarte unos pantalones y gallumbos apropiados para la caminata, así luego no te escocerá nada… ejem.
Saludotes y felices reyes,
Pirado IV estuvo akí ;)
Comentarios
PaNXiNiNa
diossssssssss yo también odio esos días de compras masivas.. y con la llegada de las rebajas.. ni te cuento.. mejor quedarse en casa!!
muaks!!!